Ciudad Victoria, Tam.— El dirigente de la Sección 30 del SNTE, Arnulfo Rodríguez Treviño, aseguró que ni las presiones ni los destapes adelantados de aspirantes podrán “sepultarlo” en la renovación sindical, pues su gestión como secretario general concluye hasta el año 2027, cuando será el Comité Nacional el que determine si continúa o no en el cargo.
“El único que me va a sepultar es Dios”, declaró el líder magisterial al referirse a los movimientos internos y rumores sobre un posible relevo anticipado. Recordó que en su elección anterior fue designado inicialmente por tres años, pero el periodo se amplió a cinco, por lo que no descarta que algo similar ocurra al cierre de su actual mandato.
Rodríguez Treviño pidió mesura a los aspirantes y sostuvo que en este momento lo más importante es cuidar la relación sindical y velar por las necesidades de los maestros.
“Todo mundo tiene derecho, lo que va a valorar es tu historia. La gente tiene memoria de lo que hemos hecho. Yo me voy hasta el 2027 si Dios quiere”, afirmó.
El dirigente magisterial también destacó que su labor no ha sido personal, sino en defensa de la base docente, a quienes llamó a mantener la unidad ante tiempos difíciles.
“Una cosa es luchar por los maestros y otra es luchar por algo personal”, dijo.
En ese sentido, exhortó a quienes buscan la dirigencia a demostrar lealtad y compromiso con el magisterio tamaulipeco. Recordó además que bajo su gestión se ha impulsado la carrera docente en las 11 escuelas de formación en el estado —seis Normales y cinco Unidades de la UPN— garantizando espacios a los jóvenes que han optado por la educación como profesión.
Con estas declaraciones, Arnulfo Rodríguez envió un mensaje claro a los grupos internos: la sucesión en la Sección 30 del SNTE aún está lejos, y mientras tanto, seguirá en funciones al frente del gremio hasta el último día de su mandato.