Director: Eduardo Vizcarra Cruz

jueves 01 de enero de 2026

El Papa inaugura el Borgo Laudato si’ en Castel Gandolfo : cerrado al público por más de 400 años.

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El Borgo, cerrado al público por más de 400 años, abre ahora sus puertas al mundo como un lugar de encuentro entre fe, ciencia, cultura y naturaleza.

 

Este viernes, el Papa León XIV inauguró  oficialmente el Borgo Laudato si’ y el Centro de Alta Formación Laudato Si’, un proyecto inspirado en la encíclica ecológica y social del Papa Francisco. La iniciativa busca conjugar espiritualidad, cuidado de la creación, inclusión social y formación académica en un entorno único de 55 hectáreas que abrirá sus puertas al mundo.

Una “semilla”, herencia de Papa Francisco

El Pontífice definió el Borgo como un «legado» del Papa Francisco, “una semilla que puede dar frutos de justicia y de paz”, retomando un pasaje de su Mensaje para la X Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. Una semilla que germinará “permaneciendo fiel a su mandato, es decir, ‘ser un modelo tangible de pensamiento, de estructura y de acción’ que favorezca ‘la conversión ecológica a través de la educación y la catequesis’”.

Lugar de cercanía y convivencia

León XIV concluyó destacando cómo las maravillas del Borgo son “síntesis de extraordinaria belleza” que entrelazan “espiritualidad, naturaleza, historia, arte, trabajo y tecnología”.

“Esta es, en definitiva, la idea del Borgo: un lugar de cercanía y de convivencia. Y todo esto no puede no hablarnos de Dios”.

El saludo del cardenal Baggio

El Rito de Bendición fue introducido por el cardenal Fabio Baggio, C.S., subsecretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y director general del Centro de Alta Formación Laudato si’. El purpurado subrayó la naturaleza profética del Borgo, “en una época marcada por crisis ambientales, conflictos y desigualdades”, señalándolo como símbolo de un futuro “diferente”, basado “en el cuidado de la creación y de toda la familia humana”. Definió la inauguración como un “mensaje de esperanza”, recordando cómo la conversión ecológica es posible y nace del encuentro entre fe, responsabilidad y esperanza. Invitó después a rezar por quienes animan la vida del Borgo y por los visitantes, para que puedan alabar y bendecir al Señor con humildad y gratitud.

La oración con la creación

El rito prosiguió con la recitación de la Oración cristiana con la creación, tomada de la Laudato si’. León XIV pronunció luego la oración de bendición, confiando a Dios “la alegría de inaugurar un lugar en el que somos formados para custodiar la obra de tu creación confiada a nosotros”, pidiendo que “la admiración por la belleza de tus criaturas nos lleve a contemplar la grandeza de tu amor, para saber vivirlo entre nosotros en cada una de nuestras relaciones”. Tras la antífona mariana, el rito concluyó con la actuación de Andrea Bocelli y de su hijo Matteo, unidos en oración con el canto Dolce Sentire.

La oración con la creación

El rito prosiguió con la recitación de la Oración cristiana con la creación, tomada de la Laudato si’. León XIV pronunció luego la oración de bendición, confiando a Dios “la alegría de inaugurar un lugar en el que somos formados para custodiar la obra de tu creación confiada a nosotros”, pidiendo que “la admiración por la belleza de tus criaturas nos lleve a contemplar la grandeza de tu amor, para saber vivirlo entre nosotros en cada una de nuestras relaciones”. Tras la antífona mariana, el rito concluyó con la actuación de Andrea Bocelli y de su hijo Matteo, unidos en oración con el canto Dolce Sentire.

El encuentro con quienes animan el Borgo

La visita prosiguió en el Jardín de los Espejos, donde el Papa se reunió con algunos jardineros y sus familias (que cuidan de las más de 3 mil variedades de plantas presentes en el Borgo) y dio de comer a algunos peces Koi provenientes de Japón.

Posteriormente, se dirigió al escudo pontificio, realizado por los trabajadores de la propiedad, y luego a la viña biodinámica, desarrollada en colaboración con la Universidad de Udine, donde recibió como obsequio un sombrero que perteneció a Papa Juan XXIII y acarició a dos caballos, llegados como regalo, junto con otros cuatro, desde Valencia.

Las aulas para la formación

Otro momento significativo fue el de la nueva área del Invernadero y del Santuario de Borgo Laudato si’, destinada a las actividades formativas para estudiantes, profesionales y comunidades vulnerables. Cada año el complejo acogerá hasta dos mil estudiantes provenientes de todo el mundo, incluidos jóvenes con discapacidad, enviados a través de las diócesis. Entre las aulas y espacios del Centro, el Papa se encontró también con una representación de estudiantes de escuelas cercanas, algunos directores generales de empresas y personas en situación de fragilidad implicadas en los itinerarios de formación.

 

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