Ciudad Victoria, Tam., 1 de septiembre de 2025. – En pleno arranque del ciclo escolar 2025-2026, persiste una realidad alarmante en Tamaulipas: cientos de niños en edad escolar no regresan a las aulas porque se ven obligados a trabajar en las calles. Así lo reconoció el secretario del Trabajo del Estado, Gerardo Illoldi Reyes, quien admitió que el fenómeno se concentra principalmente en los municipios de la franja fronteriza.
“Lamentablemente hemos detectado menores desde los 5 o 6 años desempeñándose en actividades laborales en la vía pública: venta de alimentos, limpieza de parabrisas, comercio ambulante. Es una situación muy preocupante porque atenta contra la vocación natural de un niño: jugar, aprender y crecer”, declaró el funcionario en entrevista.
Illoldi Reyes señaló que gran parte del trabajo infantil es difícil de cuantificar porque ocurre de manera rotativa y en condiciones de informalidad. “El que más se ve es el de los semáforos y las calles; ahí es donde la gente se percata. Sin embargo, carecemos de denuncias formales que nos permitan intervenir con más fuerza”, explicó.
El secretario subrayó que en las inspecciones a centros laborales formales no se han encontrado menores trabajando, lo que no significa que el problema no exista. “La explotación laboral infantil está tipificada en el Código Penal y puede ameritar incluso prisión para los responsables, pero el gran reto es detectarlo”, puntualizó.
El titular del Trabajo reconoció que el problema se acentúa en los municipios fronterizos, donde la alta movilidad de la población y la presencia de migrantes extranjeros dificulta la recopilación de cifras y la aplicación de sanciones. “La naturaleza rotativa de estas comunidades, sumada a la migración, complica tener un padrón confiable. Pero sabemos que ahí es donde más se manifiesta”, dijo.
Como medida de respuesta, la dependencia anunció la creación del Comité Intersecretarial de Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil, que buscará replicarse en los 43 municipios de Tamaulipas. “La instrucción del gobernador es clara: articular a todas las instituciones —DIF estatal y municipales, Secretaría de Educación, Procuraduría de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes— para ser ojos vigilantes contra el trabajo infantil”, detalló.
Illoldi Reyes insistió en que las familias son, en muchos casos, el primer eslabón que obliga a los menores a laborar: “Desafortunadamente son los propios familiares quienes los llevan a estas condiciones. Y ahí también hay sanciones previstas en la ley”.
Mientras más de 720 mil estudiantes tamaulipecos regresaron este lunes a clases, decenas de niños siguen fuera de las aulas para contribuir al ingreso familiar, pese a que la legislación laboral prohíbe trabajar antes de los 16 años y solo bajo condiciones específicas entre los 16 y 18.
El reto, concluyó el secretario, es claro: “La meta no es solo sacar a los niños de la calle, sino garantizar que tengan un espacio seguro en las escuelas y que sus familias reciban el apoyo necesario para no recurrir a esta práctica”.
