Ciudad Victoria, Tam. – Más de medio millón de hectáreas de sorgo y maíz en Tamaulipas corren el riesgo de quedar sin sembrarse en el próximo ciclo agrícola, debido a la falta de recursos y apoyos para la preparación de la tierra, alertó Juan Manuel Salinas Sánchez, gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas.
Explicó que tras concluir la trilla de granos, los productores quedaron descapitalizados y sin posibilidades de financiar las labores de rastreo y ruptura del suelo, necesarias para captar la humedad que permita resistir el cultivo.
Actualmente, el avance en la preparación de la tierra apenas alcanza un 30%, pero no se trata de labores profundas, sino únicamente de arado superficial. Esto impide que el agua de lluvias pueda filtrarse al subsuelo y almacenar la humedad indispensable para el siguiente ciclo: «El agua que pudiera llegar en los próximos días solo provocará escurrimientos, porque la tierra está compactada por el ciclo anterior; no logrará penetrar donde realmente se requiere”, señaló Salinas Sánchez.
La problemática afecta a 500 mil hectáreas de temporal y 200 mil de riego en el distrito 025, donde no hay suficiente agua, en el mejor de los casos, apenas para un riego de auxilio.
De acuerdo con las estimaciones, los agricultores necesitan entre 1,300 y 1,500 pesos por hectárea para labores de rastreo y ruptura del suelo, además de 5,000 pesos para llenar el tanque de diésel de la maquinaria y cubrir el pago al tractorista.
Salinas Sánchez advirtió que la falta de respaldo institucional y la ausencia de apoyos han frenado el trabajo en el campo. A la fecha, los productores no han recibido respuesta del secretario de Desarrollo Rural, Antonio Varela Flores, sobre posibles esquemas de apoyo : «Seguimos sin información clara, ni el secretario nos ha dicho qué va a pasar. Estamos buscando un acercamiento directo, incluso en actos públicos, para plantear la urgencia del tema”, subrayó el dirigente agrícola.