La calma en Morena Tamaulipas se vio interrumpida esta mañana en el Polyforum de Ciudad Victoria, donde el alcalde Eduardo Gattás Báez y el secretario del Trabajo Gerardo Illoldi Reyes estuvieron a punto de protagonizar una pelea a golpes. Fue necesaria la rápida intervención del secretario General de Gobierno, Héctor Villegas González, para evitar que la disputa escalara en medio de una ceremonia oficial que encabezaba el gobernador Américo Villarreal Anaya.
El fuerte desencuentro fue en el Polyforum, donde se realizaba la ceremonia de honores a la bandera. El alcalde de Victoria, Eduardo Gattás Báez, y el secretario del Trabajo, Gerardo Illoldi Reyes, protagonizaron una discusión que estuvo a punto de convertirse en una pelea física.
Aunque no se conoce con exactitud qué detonó la pelea, la tensión entre ambos funcionarios fue evidente y escaló rápidamente. Solo la intervención inmediata y firme del secretario General de Gobierno, Héctor Joel Villegas González, evitó que el enfrentamiento pasara a mayores y lograra calmar los ánimos en medio de un evento oficial.
El incidente generó un ambiente tenso que contrastó con la solemnidad de la ceremonia, donde el gobernador Américo Villarreal Anaya y el director general de Deportes, Manuel Virués, entregaban reconocimientos a deportistas y entrenadores participantes en la Olimpiada Nacional.
Pese a la gravedad del altercado, el secretario del Trabajo minimizó la situación durante su intervención, calificándola como un “pequeño encuentro”, aunque para muchos presentes fue un claro reflejo de las fricciones internas que se viven en Morena Tamaulipas.
Este episodio pone en evidencia las diferencias y tensiones que existen dentro de las filas del partido gobernante, en un momento clave para la política estatal.
Este incidente no solo evidencia la fragilidad de la unidad dentro de Morena en Tamaulipas, sino que también refleja las luchas internas que podrían afectar la gobernabilidad y la estabilidad política del estado.
En un momento en que se requiere liderazgo y cohesión, estas tensiones amenazan con dividir y debilitar al partido en el poder. La ciudadanía observa con atención y exige que estos enfrentamientos se resuelvan de manera civilizada y responsable, para que el trabajo y los intereses de Tamaulipas no se vean comprometidos por disputas personales o diferencias políticas internas.
Ayer domingo durante el cónclave estatal del partido en el poder la senadora Olga Sosa reconoció que el atraviesa un momento incómodo: mientras presume la austeridad como bandera, las imágenes de lujosas vacaciones de figuras nacionales de Morena han desatado una ola de críticas que no sólo provienen de la oposición, sino también desde dentro del propio movimiento.
“En la política siempre habrá voces e intereses personales, los cuales no deben estar nunca por encima de la nación o del estado. Sí es la oposición, sobre todo la derecha, pero también al interior hay fuego amigo… y lo hay en todos los partidos”, admitió.
En el caso de Tamaulipas, a tres años de la elección de gobernador y dos de las intermedias para alcaldías y diputaciones locales, la senadora advirtió que cualquier grieta debe repararse ya, antes de que se convierta en ruptura.
Pese al ambiente de cuestionamientos y señalamientos, Sosa Ruiz asegura que Morena está listo para competir y ganar, siempre que los intereses personales no terminen por sabotear desde dentro la ruta hacia la victoria.