Ciudad de México.– La pérdida de millones de metros cúbicos de agua dulce hacia el mar podría llegar a su fin en el sur de Tamaulipas con la construcción del dique El Moralillo, una obra hidráulica de alto impacto que, de concretarse, garantizaría la disponibilidad de agua para la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira por al menos medio siglo.
Así lo aseguró Raúl Quiroga Álvarez, secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social en Tamaulipas, quien advirtió que, por falta de infraestructura de contención, el sistema lagunario de la región ha sido incapaz de aprovechar caudales extraordinarios como los registrados tras el paso de la tormenta tropical Beryl a inicios de julio.
“Por el sistema lagunario transitaron cerca de 1,130 millones de metros cúbicos de agua, pero solo tenemos capacidad para almacenar 676 millones. Más de 450 millones de metros cúbicos se perdieron en el mar, agua que podría hacernos falta en un futuro cada vez más incierto en términos climáticos”, explicó el funcionario.
El proyecto del dique El Moralillo permitiría incrementar en al menos 300 millones de metros cúbicos la capacidad de almacenamiento regional, alcanzando una cifra cercana a los mil millones de metros cúbicos, lo que consolidaría la seguridad hídrica de una de las zonas industriales y portuarias más importantes del Golfo de México.
“Esto le da viabilidad al sur de Tamaulipas por 40 o 50 años. No se trata solo de una obra hidráulica; es una infraestructura estratégica para el desarrollo y la resiliencia del estado”, subrayó Quiroga Álvarez.
Vigilancia militar contra el saqueo del agua
Además del reto técnico que implica ampliar la capacidad de captación y almacenamiento, el estado enfrenta un desafío adicional: el control de la extracción ilegal de agua en las cuencas altas, como la del río Guayalejo, cuya actividad irregular puso en riesgo el suministro hacia la zona conurbada en 2024.
Ante esta situación, el gobierno de Tamaulipas ha solicitado el apoyo del Ejército Mexicano para reforzar la vigilancia en puntos estratégicos, y ya se contempla la expansión del operativo hacia otras cuencas como la del río Purificación y el río Corona.
“La presencia del Ejército tiene un efecto disuasivo. Aquellos que están cometiendo ilícitos deben saber que el Estado está presente, y eso nos facilita hacer cumplir la ley”, afirmó el secretario.
La construcción del dique El Moralillo no solo representa una solución local, sino un ejemplo de cómo la planeación y gestión responsable del recurso hídrico debe convertirse en una prioridad nacional, especialmente frente a los impactos cada vez más evidentes del cambio climático y el crecimiento poblacional.