Ciudad Victoria, Tam. — Tamaulipas comenzará la transición hacia la jornada laboral de 40 horas de manera gradual con una meta de implementación total para el año 2030, informó el secretario del Trabajo estatal, Gerardo Illoldi Reyes. Esta medida, que responde a un impulso nacional por mejorar las condiciones laborales, busca equilibrar el bienestar de los trabajadores con la sostenibilidad de las empresas.
De acuerdo con el funcionario, la reducción de la jornada de 48 a 40 horas semanales generará un impacto positivo en la calidad de vida de los trabajadores al permitirles disponer de más tiempo para la vida familiar, el descanso, la formación o el desarrollo personal. Sin embargo, también reconoció que el sector empresarial ha manifestado inquietudes respecto a los costos operativos y la posible disminución de la productividad.
“La productividad no depende exclusivamente del número de horas trabajadas, sino de la calidad y el enfoque que se le dedique a ese tiempo. Por eso, estamos promoviendo esquemas de capacitación y eficiencia como parte del proceso”, explicó Illoldi Reyes.
El secretario detalló que ha sostenido diversas reuniones con cámaras empresariales para avanzar en un esquema de diálogo y construcción conjunta, con el objetivo de lograr una aplicación ordenada de la nueva jornada. Subrayó que Tamaulipas se mantendrá en coordinación con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social a nivel federal para seguir las directrices y acuerdos que emanen de las mesas de diálogo convocadas por la presidencia de la República.
Cabe recordar que en mayo pasado, en el marco del Día del Trabajo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció el inicio de dichas mesas con el fin de reactivar la discusión legislativa en torno a esta reforma laboral que no logró avanzar en la Cámara de Diputados durante la legislatura anterior.
Beneficios esperados
Expertos y autoridades coinciden en que la reducción de la jornada laboral podría traer beneficios significativos, entre ellos: menor incidencia de enfermedades relacionadas con el estrés, mayor motivación en los centros de trabajo, aumento de la productividad enfocada en resultados y una posible redistribución del empleo, al requerirse más personal para cubrir las horas laborales disminuidas.
Tamaulipas se convierte así en una de las primeras entidades en establecer una hoja de ruta formal para adoptar este nuevo esquema laboral que, según estimaciones, podría marcar un parteaguas en la política de bienestar laboral en México.