Tampico, Tam. – Cercana, sonriente y relajada, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo llegó al sur de Tamaulipas con un mensaje claro: gobernar con el pueblo, no desde el escritorio. Durante su visita a la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira, la mandataria federal destacó la importancia de atender la salud como un derecho, no como un privilegio, y elogió el liderazgo del gobernador Américo Villarreal Anaya, a quien calificó como “un gran gobernador, siempre atento a su pueblo”.
“Muchas gracias, Américo”, dijo con calidez la presidenta, reconociendo no solo su vocación humanista, sino también su papel dentro del movimiento de la Cuarta Transformación, particularmente en el impulso a los programas sociales que ya se hacen sentir en Tamaulipas.
Durante el recorrido, Sheinbaum visitó el nuevo Hospital General de Ciudad Madero, obra que fortalecerá la atención médica en el sur del estado. Ahí reafirmó su compromiso con un gobierno de territorio, no de oficina, que escuche, acompañe y atienda de forma directa a la gente.
“El acceso a la salud es un derecho de todos los mexicanos”, subrayó, destacando el programa “Salud casa por casa”, una de las estrategias que, según sus palabras, ya distingue a México en el mundo por atender con dignidad y amor a las personas adultas mayores.
La gira también incluyó una mención especial al Plan México y a los Polos de Desarrollo para el Bienestar, uno de los cuales tiene sede en Altamira, como símbolo del desarrollo con justicia social que impulsa su gobierno.
Con tono amable y algo de humor, recordó que el nuevo Secretario de Salud federal, David Kershenobich, “es de Tampico”, arrancando aplausos entre los presentes.
“Los programas sociales deben tener tres cosas: gratuidad, honestidad, resultados… y sobre todo, mucho amor al pueblo”, concluyó Claudia Sheinbaum, dejando en claro que su gobierno seguirá caminando junto al pueblo, paso a paso, comunidad por comunidad.