Director: Eduardo Vizcarra Cruz

miércoles 31 de diciembre de 2025

Habitantes del sur de Tamaulipas y norte de Veracruz se preparan ante la amenaza de «Barry»

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Se habilitaron seis albergues para atender a la población en zonas vulnerables, y que en la colonia Pescadores ya iniciaron evacuaciones con apoyo del Plan DN-III.

En el sur de Tamaulipas y norte de Veracruz, el aire huele a tierra mojada y el cielo se viste de gris como presagio de lo que se avecina.

El rumor de las crecientes aguas de los ríos Tamesí y Pánuco  retumba entre las casas más humildes de sus márgenes, donde el Ejército Mexicano y la Secretaría de Marina acudieron este fin de semana para evacuar a familias que apenas tuvieron tiempo de empacar lo indispensable: documentos, ropa, sus recuerdos.

La tormenta tropical “Barry” amenaza con tres días de lluvias intensas que podrían convertir las calles en ríos improvisados. Mientras los relámpagos iluminan el horizonte, Protección Civil de Tamaulipas instaló un puesto de mando en la zona conurbada de Tampico.

Allí, personal de diversas dependencias monitorea minuto a minuto los niveles del río Pánuco, que ya comienza a crecer con el arrastre de las lluvias recientes.

“Queremos que la gente esté lista y segura; estamos haciendo perifoneo para avisar a las familias”, explicó Raúl Quiroga Álvarez, secretario de Recursos Hidráulicos, mientras revisaba los reportes de colonias como La Moscú, Pescadores e Isleta, donde las calles se llenaron de encharcamientos como espejos que reflejan un cielo amenazante.

La tensión se mezcla con la esperanza. Los albergues ya están habilitados, seis en total, donde se espera recibir a quienes decidan dejar atrás sus hogares temporalmente para resguardarse del agua que acecha.

Las brigadas del Plan DN-III avanzan por calles semivacías, tocando puertas y ofreciendo ayuda. En cada esquina, vecinos se reúnen para compartir información y, sobre todo, para darse ánimos.

Las familias confían en que el temporal pasará pronto. Mientras tanto, la comunidad se mantiene unida como tantas veces en su historia, aferrada a la fe y al recuerdo de que, tras la tormenta, siempre llega la calma.

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