Luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum afirmara no hay fecha definida para la reapertura de la frontera a la exportación de ganado mexicano a los Estados Unidos tras el cierre aplicado el pasado 11 de mayo por detención de gusano barrenador, Jose Guerrero, presidente de la Union Ganadera Regional en Tamaulipas señaló que pese a las perdidas millonarias por la exportación el sector a logrado mantenerse por el consumo nacional.
“Si bien el precio ha bajado, el mercado interno sigue fuerte, las engordas en México tienen inventarios bajos y requieren ganado, especialmente el que antes se exportaba a Estados Unidos, esto ha generado una oportunidad para los productores nacionales, con precios competitivos y una demanda constante”, aseguro Guerrero Gambia..
Explicó que las existencias en las engordas siguen siendo importantes, aunque han experimentado una disminución del 10 por ciento en comparación con el mes anterior, lo que sugiere que se está iniciando el proceso de vaciado hacia corral.
Explicó que las subastas ganaderas que se realizan cada quince días son un parámetro clave para medir precios, y en la más reciente, el becerro se vendió en 110 pesos.
Y aunque comparado con Estados Unidos parece una diferencia notable, hay que considerar los costos de exportación, al sumar estos costos, el precio real no presenta una brecha catastrófica.
“Los engordadores han buscado estrategias para estabilizar el mercado, incrementando exportaciones y explorando nuevos nichos internacionales. A pesar de la entrada de ganado centroamericano, el ganado mexicano sigue siendo altamente requerido”, dijo.
Concluyó que la situación actual en el mercado ganadero no es de alarma, sino más bien muestra una tendencia positiva en los precios, aunque se está observando un movimiento natural en las existencias del hato ganadero.