Como justificación para seguir adelante con la imposición de aranceles, Trump citó el tráfico de fentanilo, un potente opiáceo responsable de miles de muertes en los Estados Unidos.
“Enormes cantidades de fentanilo han entrado en nuestro país desde México y, como saben, también desde China, donde se envía a México y a Canadá”, señaló Trump, quien insistió en que esta droga “llega desde Canadá y desde México”.
El presidente aseguró que los aranceles beneficiarán a la manufactura estadounidense, especialmente al sector del automóvil, que se vio perjudicado por el traslado de empleos a otros países con la entrada en vigor de acuerdos comerciales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) durante la década de los 90.
“Será muy costoso aprovecharse de este país, robarnos el dinero, los empleos, nuestras fábricas y negocios, y esperar no ser castigados. Están siendo castigados con aranceles. Es un arma muy poderosa”, afirmó Trump.
Las declaraciones del presidente se producen después de que su secretario de Comercio, Howard Lutnick, indicara este lunes en una entrevista con CNN que Trump aún debía tomar una decisión final sobre los aranceles a México y Canadá.
Inicialmente, Trump había amenazado con imponer estos aranceles el 4 de febrero, pero decidió posponer su aplicación durante un mes después de que México se comprometiera a desplegar 10.000 miembros de la Guardia Nacional en la frontera con EE.UU. y Canadá anunciara el nombramiento de un ‘zar del fentanilo’, entre otras medidas.
Delegaciones de Canadá y México se reunieron el viernes con miembros del equipo de Trump para discutir sus esfuerzos para aumentar la seguridad fronteriza y recudir el tráfico de fentanilo, tal como había exigido el mandatario. Sin embargo, esas negociaciones no han dado resultado.