Las 4 mil 935 obras del artista ruso-mexicano Vladímir Kibálchich Rusakov, conocido como Vlady, recibieron ayer la declaratoria provisional como Monumento Artístico, en tanto se emite la declaratoria definitiva.
Así lo consignó la Secretaría de Cultura federal en el Diario Oficial de la Federación (DOF), en donde se estableció que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) podrá ejecutar medidas de preservación que resulten necesarias para la conservación y protección del monumento artístico. Además, recibió la facultad para presentar ante la autoridad correspondiente las denuncias por daño, destrucción, robo, o cualquier hecho o acto con apariencia de delito al monumento artístico.
La publicación también estableció que queda prohibida la exportación definitiva de la obra declarada de manera provisional como Monumento artístico, aunque el INBAL podrá autorizar la exportación temporal, atendiendo a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos y su reglamento.
De acuerdo con el DOF, el gobierno federal considera que la obra pictórica, muralística y gráfica del artista ruso es representativa de los acontecimientos históricos y culturales del siglo XX, especialmente en su reflexión sobre los paradigmas de la Revolución Rusa, y el fenómeno de la transhumancia, producto del exilio por causas políticas.
Además, se establece que su legado artístico es representativo de los movimientos de vanguardia de mediados del siglo XX y de ruptura con la Escuela Mexicana de Pintura de la posrevolución en la que se reconoce el espíritu de innovación y evolución de mediados del siglo XX
en la comprensión del arte como un medio de manifestación emocional y de
crítica social.
De acuerdo con el INBAL, de las 4 mil 935 obras, el Instituto tiene 895 piezas en su posesión, 668 obras son resguardadas por el Centro
Vlady, y 3 mil 372 están en poder de terceras personas (coleccionistas y particulares).
CONTENIDO EN COLABORACIÓN
Cabe recordar que el pasado 29 de junio, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y el INBAL formalizaron el reconocimiento de la obra del pintor ruso mexicano como patrimonio del pueblo de México.